Que un dato sea accesible no significa que puedas usarlo para cualquier cosa. Cómo distinguir la información de contacto comercial legítima de la que no lo es.
"Es información pública" es probablemente la justificación más usada y peor entendida en prospección comercial.
Que un dato sea accesible no determina si puedes usarlo. Lo que importa es otra cosa. Este artículo explica cuál, en términos conceptuales. No es asesoramiento jurídico.
No es "¿puedo acceder a este dato?".
Es "¿para qué finalidad se hizo público este dato?"
Un negocio que publica su teléfono en su ficha de Google Maps lo hace para que le contacten. Ese es el propósito explícito del dato. Un contacto comercial encaja razonablemente en ese propósito.
Una persona que menciona su email en un comentario de un foro no lo publicó para recibir publicidad. El propósito era completamente otro.
El dato es accesible en ambos casos. La finalidad para la que se hizo accesible no es la misma. Y esa diferencia es la que determina si el uso es defendible.
Teléfono, email y dirección que una empresa publica en su ficha de Google Maps, su página de empresa, su web corporativa o su perfil profesional.
Finalidad de publicación: ser contactado en contexto comercial y profesional.
Encaje con el contacto B2B: alto. La comunicación coincide con el propósito para el que el dato se hizo público.
Es la categoría sobre la que se construye la prospección B2B legítima.
Nombre, cargo y email nominativo de una persona en una organización.
Finalidad de publicación: contacto profesional relacionado con esa función.
Encaje: puede existir, pero es más matizado. Aquí hay una persona física identificada, con derechos plenos sobre sus datos, aunque el contexto sea profesional. Las obligaciones de información y las posibilidades de oposición pesan más.
Cualquier dato de una persona en su esfera privada, independientemente de dónde aparezca.
Encaje con el contacto comercial: ninguno sin consentimiento. Da igual que estén accesibles.
Esta categoría no admite matices. El marco de protección es mucho más estricto cuando el destinatario es un consumidor y no un negocio.
La accesibilidad y la finalidad no son las únicas variables. También importa el método.
Acceder a información que un negocio publica abiertamente para ser contactado es distinto de obtener datos vulnerando los términos de servicio de una plataforma, sorteando medidas de protección o accediendo a áreas restringidas.
El origen del dato forma parte de la legitimidad de su tratamiento. Y en caso de tener que justificar tu base legal, poder acreditar un origen limpio es determinante.
Incluso con un dato de origen legítimo y finalidad compatible, el uso tiene que ser proporcionado.
Contactar una vez a un negocio con una propuesta relacionada con su actividad es proporcionado. Contactarlo veinte veces, por cinco canales, ignorando su falta de respuesta, no lo es, aunque el dato de partida fuera perfectamente legítimo.
La legitimidad del dato no blinda cualquier uso posterior.
Una forma sencilla de evaluar un caso concreto: ¿te sentirías cómodo explicándole a esta persona exactamente de dónde sacaste su dato y por qué le escribes?
Si la respuesta es sí, probablemente el uso encaja con la finalidad. Si la respuesta implica incomodidad o una explicación enrevesada, hay un problema.
No es un criterio jurídico, pero es un indicador sorprendentemente fiable.
Todo lo anterior conduce a una conclusión operativa: el origen del dato condiciona lo que puedes hacer con él.
Una lista comprada de procedencia desconocida es un problema, porque no puedes acreditar de dónde salió cada dato, en qué contexto era público ni con qué finalidad. Y esa imposibilidad de acreditar es en sí misma un incumplimiento.
Una lista construida a partir de datos que los negocios publican deliberadamente en sus fichas y perfiles de empresa tiene un origen trazable y una finalidad coherente.
Leadquiry extrae datos de contacto que los negocios publican de forma deliberada en Google Maps, Instagram, Facebook, TikTok y LinkedIn: sus fichas y perfiles de empresa, publicados precisamente para que los clientes y proveedores puedan contactarles.
Eso significa que sabes de dónde viene cada dato y en qué contexto era público, que es exactamente lo que necesitas poder acreditar.
Lo que hagas después con esa lista —cómo contactes, cuántas veces, cómo gestiones las oposiciones— sigue siendo tu responsabilidad. Pero partes de una base defendible en lugar de una opaca.
*Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento jurídico. Consulta con un profesional para tu caso concreto.*
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