Quien sigue a un negocio de tu sector ya ha demostrado interés en lo que vendes. Por qué esta audiencia convierte mejor y qué señales indican quién está listo para comprar.
Hay una lista de contactos que ya está construida, ya está cualificada y está a la vista de cualquiera: los seguidores de las cuentas de tu sector.
Seguir a una cuenta es un acto voluntario. Nadie sigue por accidente. Significa interés declarado en una temática, un producto o un tipo de negocio.
Comparado con cualquier lista fría, es un punto de partida incomparablemente mejor.
Cuando construyes una lista desde un directorio, tienes que inferir el interés a partir de datos indirectos: categoría, tamaño, ubicación. Es una aproximación.
Cuando trabajas sobre los seguidores de una cuenta relevante, el interés no se infiere: está declarado. Esa persona o ese negocio decidió activamente seguir contenido de tu sector.
Eso cambia la naturaleza del contacto. No estás interrumpiendo a alguien con algo que no le importa. Estás apareciendo ante alguien que ya sigue este tema.
No todas las cuentas de tu sector tienen audiencias igual de útiles.
Competidores directos. Sus seguidores son tu mercado exacto. Pero ojo: muchos serán clientes ya suyos, y algunos serán competidores tuyos vigilando.
Cuentas de sector y medios especializados. Perfiles que publican sobre tu industria sin vender directamente. Sus seguidores son profesionales del sector, y suele haber menos ruido comercial.
Ferias y eventos del sector. Los seguidores de la cuenta de una feria profesional son, casi por definición, empresas del sector. Es una de las audiencias más limpias que existen.
Proveedores complementarios. Si vendes software para restaurantes, los seguidores de un proveedor de maquinaria de hostelería son restaurantes. No compites con él, y su audiencia es tu mercado.
Esta última categoría suele ser la más productiva y la menos explotada.
La audiencia de cualquier cuenta mezcla perfiles personales y perfiles de negocio. Si vendes B2B, solo te interesan los segundos.
Las señales que distinguen un perfil de negocio son bastante claras: categoría de empresa declarada, enlace web en el perfil, datos de contacto públicos, contenido orientado a producto o servicio en lugar de a vida personal, nombre comercial en lugar de nombre propio.
Filtrar por estas señales es lo que convierte una audiencia genérica en una lista B2B utilizable.
Dentro de esos perfiles de negocio, hay unos cuantos que están en mejor momento que el resto.
Actividad reciente e intensa. Un negocio que ha empezado a publicar más de lo habitual está invirtiendo en crecimiento. Está en modo expansión.
Audiencia creciendo pero sin embudo. Gana seguidores y no tiene dónde convertirlos. La oportunidad es evidente y cuantificable.
Contenido que revela el problema. Publicaciones buscando personal, anunciando ampliación, hablando de nueva sede. Cada una de esas es una señal de momento.
Cuenta nueva con inversión visible. Perfil creado hace poco pero con contenido cuidado. Alguien acaba de lanzar algo y tiene presupuesto.
Dos advertencias importantes, porque este enfoque se puede hacer mal.
Primero, el canal. Que alguien siga una cuenta no te da derecho a escribirle a cualquier sitio. El mensaje directo dentro de la plataforma es el canal natural aquí. Saltar al email requiere que ese email sea de contacto comercial público del negocio, y en B2C directamente no procede.
Segundo, el marco legal. Cuando el destinatario es un negocio y el contacto es su email comercial público, aplica un marco. Cuando es un particular, aplica otro mucho más restrictivo. Esta distinción no es un detalle: es la diferencia entre una práctica legítima y una sanción.
Una cuenta de sector con 40.000 seguidores contiene, potencialmente, cientos de negocios que encajan contigo. Revisarlos a mano es sencillamente imposible: tendrías que abrir cuarenta mil perfiles.
Ese es el motivo por el que esta estrategia, que todo el mundo entiende, casi nadie la ejecuta. No es un problema de concepto. Es que la audiencia está ahí y no hay forma manual de leerla.
Leadquiry extrae datos de perfiles de Instagram de forma estructurada, incluyendo la información pública de seguidores de una cuenta: nombre, categoría, descripción, enlace y contacto cuando es público.
Eso convierte una audiencia de decenas de miles en una tabla que puedes filtrar para quedarte solo con los perfiles de negocio que encajan con tu criterio.
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